Tierra de Ratones con gobierno de Gatos
Curioso vídeo que nos manda un amigo, del cual os dejo también el texto. Es extraño, como un hombre Canadiense, en el mil novecientos y poco, quizás después de la Revolución Rusa de 1917, en el parlamento se atreviera a relatar esta estupenda fábula que es transportable a casi cualquier país del mundo, un mundo donde los gatos hacen leyes para gatos pero quienes las aguantamos somos ratones.
Fábula política difundida por Tommy Douglas, prominente activista y político, elegido en 2004 como “El canadiense más grande de todos los tiempos”. Reconocido como padre del paso del sistema de salud canadiense al modelo de Asistencia sanitaria universal.
Y cada día de elecciones todos los
ratoncitos acostumbraban a ir a las urnas y elegían un gobierno. Un gobierno
formado por enormes y gordos gatos negros. Ahora bien, si pensáis que es
extraño el elegir gatos siendo ratones, solo hace falta mirar la historia de
Canadá en sus últimos 90 años -Y nosotros miremos la Española- entonces te
darás cuenta que ellos -los ratones- no son más estúpidos que nosotros. No
estoy diciendo nada en contra de los gatos, ellos eran buenos compañeros,
conducían el gobierno dignamente, elaboraban buenas leyes, es decir, leyes
buenas para los gatos. Y estas leyes que eran buenas para los gatos, no eran
muy favorables para los ratones.
Una de las leyes decía, que la entrada
a la ratonera debía ser tan grande como para que un gato pudiera meter su pata
en ella. Otra ley decía, que los ratones solo podían moverse a ciertas
velocidades, para que el gato consiguiera desayuno sin realizar mucho esfuerzo
físico.
Todas estas leyes, eran buenas para
los gatos, aunque para los ratones eran bastante duras. Y cuando los ratones lo
tuvieron más y más difícil, y se cansaron de aguantar, dijeron de hacer algo al
respecto. Entonces, fueron en masa a las urnas, votaron contra los gatos negros
y eligieron gatos blancos.
Los gatos blancos lanzaron una campaña
genial, dijeron: “todo lo que necesita Mouseland, es una visión de futuro”, y
terminaron prometiendo “el problema de Mouseland, son las entradas redondas de
las ratoneras, si ustedes nos eligen, las construiremos cuadradas”. Y lo
hicieron, las entradas cuadradas eran el doble de las redondas, ahora el gato
podía meter las dos patas y la vida para los ratones, se tornó más complicada.
Y cuando no pudieron soportarlo más,
votaron contra los gatos blancos y pusieron a los negros de nuevo. Para luego
regresar a los blancos y de ahí a los negros otra vez. Incluso trataron con
gatos mitad negro, mitad blanco y lo llamaron coalición -pactos de la Moncloa-.
En su desesperación, intentaron dar el
gobierno a gatos con manchas, eran gatos que intentaban sonar como ratones pero
comían como gatos. Verán amigos míos, el problema no estaba en el color de los
gatos, el problema estaba en que eran gatos. Y como son gatos, naturalmente
miraban por sus intereses de gato y no de ratones.
Finalmente, llegó desde lejos un
ratoncito quién tuvo una idea. Mis amigos, atentos a las palabras del humilde
compañero, el ratón les dijo: “miren, compañeros ¿porqué seguimos eligiendo un
gobierno hecho por gatos?, ¿porqué no elegimos un gobierno de ratones?”…
“OHHH” dijeron… “es un COMUNISTA”, así
que lo metieron en la cárcel.
Pero quiero recordarles que pueden
encerrar a un ratón o a un hombre, pero lo que nunca podrán, será encerrar las
ideas.
Cual es tu concepto, quieres seguir siendo un ratón mandado por los gatos. Recuerda que el ratón nació ratón y nunca se convierte en gato. Espero tus comentarios a este Articulo.
Tomado de : http://burguilleros.wordpress.com
Cual es tu concepto, quieres seguir siendo un ratón mandado por los gatos. Recuerda que el ratón nació ratón y nunca se convierte en gato. Espero tus comentarios a este Articulo.
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