DIME CON QUIEN ANDAS.....!
Ya se volvió costumbre ver como caen funcionarios
de este puro centro democrático que encarnan el cinismo y la delincuencia. Como desfilan directo alacárcel.
Colombia
se convirtió en el primer país del mundo en nombrar diplomáticos con pasado
criminal. Y esto es entendible, aunque nos duela a los que aún conservamos
el principio de la honradez.No
es posible concebir un país, aislándolo de sus presupuestos éticos,
Sociales, económicos y políticos, porque constituye la expresión más característica
de la fisonomía de una sociedad como la colombiana,
de un momento determinado de su evolución histórica. Los pueblos (Colonias) Influenciados
por la cultura capitalista estadounidense (equivocada), donde se impone la cultura de la
riqueza fácil Estos
funcionarios (hoy señalados de criminales) en un momento de sus vidas abandonaron su vida
de recta, principios y valores, como la Familia, el amor, la honradez, el trabajo y la solidaridad entre otros, para seguir
la tesis equivocada de Maquiavelo, quien dice: “Mirad príncipe,
lo que interesa es el poder, mas no los principios ni la moral. La tesis que
conduce al poder político, lo exige o renuncias a los principios y la moral o
te quedas sin poder. Es cuestión de libre albedrío.
El poder ha seducido a los hombres desde los tiempos más remotos. Su concepción y su práctica han sido heterogéneas a través de la historia de la civilización. Pero nadie en muchos siglos se había aproximado a develar la naturaleza del poder en forma tan realista y desnuda como Nicolás Maquiavelo.La idea que suele haber de Maquiavelo y su libro, es la del cinismo como actitud indispensable en las tares del gobierno. Hoy es el General Padilla, mañana será otro funcionario, pero con un denominador común: Son socios de un gobierno, de una de las etapas más sangrientas y dolorosa de la historia reciente de Colombia, el gobierno de Uribe. Así que seguiremos viendo caer (sin sorpresas) estas luminarias con tanto estropicio como su ascenso. Pero con la misma prontitud pasaran al olvido que se merecen estos hombres, que traicionaron la confianza de la familia y la sociedad a la que se deben.Era un hombre bueno.
El poder ha seducido a los hombres desde los tiempos más remotos. Su concepción y su práctica han sido heterogéneas a través de la historia de la civilización. Pero nadie en muchos siglos se había aproximado a develar la naturaleza del poder en forma tan realista y desnuda como Nicolás Maquiavelo.La idea que suele haber de Maquiavelo y su libro, es la del cinismo como actitud indispensable en las tares del gobierno. Hoy es el General Padilla, mañana será otro funcionario, pero con un denominador común: Son socios de un gobierno, de una de las etapas más sangrientas y dolorosa de la historia reciente de Colombia, el gobierno de Uribe. Así que seguiremos viendo caer (sin sorpresas) estas luminarias con tanto estropicio como su ascenso. Pero con la misma prontitud pasaran al olvido que se merecen estos hombres, que traicionaron la confianza de la familia y la sociedad a la que se deben.Era un hombre bueno.

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