5 RAZONES POR LAS QUE NO DEBERÍAS TENER UNA RELIGIÓN






Aunque perseguir el desarrollo espiritual es algo encomiable, adoptar una religión establecida como el cristianismo, el islam o el hinduismo es una de las peores formas de hacerlo. En este artículo compartiré contigo 5 razones por las que deberías abandonar la carga que supone tener una religión si quieres vivir conscientemente.

1. Es un entrenamiento de obediencia milimetrado

Las religiones son jerarquías autoritarias diseñadas para dominar tu voluntad propia. Son estructuras cuyo objetivo es convencerte de que entregues tu poder a aquellos que quieren dominar a la gente. Cuando te haces miembro de una religión, te apuntas a un programa de acondicionamiento. Las religiones no se venden así, pero así es esencialmente como operan.
Las religiones son muy efectivas a la hora de convertir a los seres humanos en ovejas de un rebaño. Pertenecen a los instrumentos de condicionamiento social más poderosos. Funcionan quitándote la confianza en tu propio intelecto, convenciéndote gradualmente de que deposites tu confianza en alguna entidad externa, como un dios, una figura prominente o un magnífico libro. Estos instrumentos suelen estar controlados por aquellos que dirigen el programa de acondicionamiento, pero no tiene por qué ser así. Simplemente convenciéndote de que entregues tu poder a algo fuera de ti, la religión va a hacerte más débil, más dócil, y más fácil de controlar. Las religiones promueven este proceso de debilitamiento como si fuera algo beneficioso, dándole el nombre de . Lo que realmente están promoviendo es la sumisión.
Te llenan la cabeza de tantos sinsentidos que tu único recurso es inclinar la cabeza en acto de sumisión, a menudo literalmente. Más vale que te acostumbres a pasar mucho tiempo de rodillas, porque este tipo de actos son muy frecuentes en las prácticas religiosas. En el adiestramiento de perros se usan técnicas similares. Ahora di “Sí, Señor.”
¿Alguna vez te has preguntado por qué las doctrinas religiosas son misteriosas, confusas e incongruentes? Esto no es ningún accidente, es totalmente intencionado.
Con tanta información confusa e incongruente, tu mente lógica (tu neocórtex) se ve sobrepasada. Intentas en vano integrar todas estas creencias contradictorias, pero no lo consigues. El resultado es que tu mente lógica desconecta, porque no puede encontrar ningún el patrón que de coherencia a tanto sinsentido, así que sin la ayuda de tu neocórtex pasas a un modo de pensar más primitivo (límbico). Te han contado que esta mentalidad basada en la fé es una manera de vivir más consciente y espiritual, pero en realidad es justo lo contrario. Desconfiar de las capacidades de tu cerebro te hace más tonto y más fácil de controlar. Karl Marx estaba en lo cierto cuando decía que “la religión es el opio del pueblo.”
Por ejemplo, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento de la Biblia a menudo se contradicen mutuamente con varias normas de conducta, pero ambos son citados en misa. Los líderes de la Iglesia a menudo actúan en violación directa de sus propias enseñanzas, por ejemplo encubriendo actos criminales e inmorales de los curas. Aquellos que intentan procesar mentalmente estas notorias contradicciones como si fueran verdades coherentes, sufren por ello constantemente. Una persona consciente rechazaría la afiliación a una organización de este tipo por ser claramente ridícula. Los llamados misterios divinos están calculados para que sean incomprensibles. No se espera de ti que les encuentres el sentido, porque esto acabaría con su mero propósito. Cuando por fin te despiertas y te das cuenta de que todo es una farsa, has dado el primer paso hacia tu liberación de este sistema opresor.
La verdad es que las llamadas autoridades religiosas no saben más de espiritualidad que tú. Sin embargo, saben cómo manipular tu miedo y tu incertidumbre para su propio beneficio. Qué majo eres que les dejas.
Aunque las religiones más populares son muy antiguas, L. Ron Hubbard probó que el proceso puede ser replicado desde cero en los tiempos modernos. Siempre que haya mucha gente con miedo a la responsabilidad que conlleva tener poder sobre sí mismos, las religiones continuarán dominando el panorama humano.
Si quieres hablar con Dios, entonces comunícate con Él directamente en lugar de usar intermediarios. Seguro que Dios no tiene necesidad de un intérprete. No caigas en la trampa de convertirte en un subordinado sin cerebro. Es un error pensar que apagar tu neocórtex y practicar una “fe” ciega va a acercarte más a Dios.

2. Tiras el tiempo por el retrete

Si dedicas gran parte de tu tiempo a practicar una religión, puede decirse que tiras tu tiempo por el retrete, enviando gran parte de tu vida por el tubo del desagüe y recibiendo poco o nada a cambio.
Para empezar, perderás mucho tiempo llenando tu cabeza con sinsentidos inútiles. Esto incluye leer algunos de los peores libros de ficción jamás escritos. Después hay varias normas, leyes y prácticas que aprender.
En serio, si tienes insomnio, prueba a leer libros de religión antes de irte a la cama. Vas a quedarte dormido antes de poder decir Matusalén. ¿Por qué crees que en los hoteles ponen la Biblia al lado de la cama? Es el mejor sedativo conocido por el hombre. Tengo que dar crédito a los cienciólogos por incluir al menos alienígenas en sus historias. Es una pena que Gene Rodenberry no creara formalmente su propia religión; una religión con los personajes de Star Treck podría ser muy divertida.
Una vez que te das cuenta de que te han llenado la cabeza de sinsentidos estúpidos, tienes que sacar toda esa basura de ahí si quieres que tu cerebro vuelva a ser funcional. Puede que esto te lleve mucho más tiempo todavía, asumiendo que lo consigues. Es como tratar de desinstalar AOL de tu disco duro.
Luego puedes desperdiciar todavía más tiempo en rituales repetitivos y en ceremonias, yendo a misa, escuchando oraciones y practicando meditaciones improductivas.
Si sumo el tiempo que pasé en misa los domingos en el colegio, el tiempo que estudié religión como si fuera una asignatura seria, y el que me llevó memorizar varias oraciones, sumo miles de horas de mi vida que me gustaría tener de vuelta. Sin embargo, aprendí algunas lecciones importantes, muchas de las cuales comparto en este artículo.
Me acuerdo especialmente de escuchar un montón de sermones malos; la mayoría de los curas son realmente malos oradores. A lo mejor es porque beben alcohol estando de servicio.

3. Lo mejor es el incesto

Las religiones promueven frecuentemente círculos sociales endogámicos. Te animan a que pases más tiempo con gente que comparte tu mismo sistema de creencias a la vez que te desconectan de aquellos con creencias incompatibles. A veces lo hacen sutilmente; otras veces de manera obvia.
Si eres uno de los salvados, de los bendecidos, o de los iluminados que ha tropezado con el sistema de creencias verdadero, entonces todas las demás personas permanecen supuestamente en el engaño. Algunas religiones son abiertamente intolerantes con los que no las comparten, pero de una manera u otra, todas las religiones cubren bajo un manto oscuro a los que no creen en ellas. Esto disuade a los miembros de una religión de abandonarla, a la vez que permite a dicha religión atraer a nuevos creyentes. La idea principal es mantener estructuras sociales que premian la lealtad y castigan la libertad de pensamiento.
Este prejuicio de “ellos contra nosotros” es totalmente incongruente con una manera de vivir consciente. También es estúpido desde una perspectiva global. Pero sigue siendo la práctica favorecida por aquellos que mueven los hilos. Cuando te enseñan a desconfiar de otros seres humanos, el miedo encuentra un punto de apoyo en tu consciencia y te vuelves mucho más fácil de controlar.
Cuando te unes a una religión, tus compañeros de esclavitud mental van a ayudarte a mantenerte en línea, premiando socialmente tu obediencia a la vez que castigan tu deslealtad. ¿Por qué lo hacen? Es para lo que han sido condicionados. Dile a tus amigos religiosos que vas a abandonar su religión para pensar por ti mismo durante un rato, y verás como saltan chispas. No hay mayor amenaza para la gente religiosa que profesar tu deseo de pensar por ti mismo.
Hay mejores maneras de disfrutar del sentimiento de comunidad que unirse a un club de esclavos. Prueba a hacerte amigo de gente consciente y libre de pensamiento para variar, gente que esté dispuesta a conectar contigo independientemente de cuán estúpidas sean tus creencias. Al principio lo encontrarás algo intimidante, pero una vez que te acostumbras es bastante reconfortante.

4. Idiotez o hipocresía – escoge una

Cuando te unes a una religión establecida, sólo tienes dos opciones. Puedes convertirte en un idiota o en un hipócrita. Si te has decantado por la primera, te explicaré por qué, y usaré palabras cortas para asegurarme de que me entiendas.
Puedes tragarte a conciencia toda la basura planificada e ingeniada por el hombre con la que te alimentan. Acepta que la tierra sólo tiene 10.000 años. Créete las historias sobre cuerpos muertos que vuelven a la vida. Aprende sobre diferentes deidades y cosas parecidas. Deposita tu confianza en alguien que parece que sabe sobre lo que habla. Cómete tu dogma. ¡Buen chico!
¡Felicidades! Eres un estúpido creyente. Estarás salvado, iluminado, y serás recibido con una gran fanfarria cuando mueras… a no ser que todo lo que te habían enseñado resulte no ser verdad. Nah… si lo dice el tipo de la sotana, tiene que ser verdad. Hay que tener fe, ¿no?
Ahora tenemos la opción de la hipocresía. En este caso tu neocórtex es lo suficientemente fuerte como para identificar los sinsentidos están intentando que te tragues. Tienes un detector de estupideces, pero está un poco estropeado. Eres lo suficientemente listo como para darte cuenta de que la tierra tiene probablemente más de 10.000 años y de que el sexo antes del matrimonio (y fuera del matrimonio) es muy divertido, pero algunas estupideces no son detectadas por el radar. No te tragas toda la basura, pero aún así te identificas como seguidor de una religión particular, muy probablemente porque fuiste criado en ella y a pesar nunca la elegiste.
Para ti sólo es una ocupación casual. Lo cierto es que no eres un fundamentalista retrógrado, pero te haces a la idea de que si bebes el vino y te comes la oblea de vez en cuando, estás haciéndolo suficientemente bien como para ganar una entrada gratis a una vida póstuma medio decente. Perteneces al club pro-Dios.
¿Te das cuenta de lo engañado que estás?
Puede que si tienes que echar a la basura tantos sinsentidos para que tu sistema de creencias sea digestible, debieras empezar a dejar de cenar en el McDonald’s. Líbrate de todo el lastre mental, deja de pedir a otros que te den permiso para vivir, y empieza a pensar por ti mismo. Si Dios existe, es lo suficientemente listo como para ver a través de tu falsa identidad.

5. La fe es miedo

La religión es el marketing sistemático del miedo
Bendecidos sean los pobres (donad mucho). Bendecidos sean los moderados (obedeced). Bendecidos sean los humildes (no cuestionéis la autoridad). Bendecidos sean los hambrientos (hacednos ricos mientras os morís de hambre). Bendecidos sean los agradecidos (si nos pillas haciendo algo malo, déjalo pasar). Bendecidos sean los puros de corazón (apaga tu cerebro). Bendecidos sean los tímidos, los cobardes, los miedosos. Bendecidos sean aquellos que nos dan su poder y se convierten en nuestros esclavos. ¡Muahahaha!
Este es el tipo de sinsentidos con los que la religión bombardea a la gente. Te entrenan para que des la espalda al coraje y a vivir conscientemente. Esto es estupidez, no divinidad.
La religión va a enseñarte a que tengas miedo de ser diferente, a que tengas miedo de defenderte y de pensar por ti mismo. Va a acabar poco a poco con tu autoconfianza explicándote por qué no eres capaz de manejar tu vida en tus propios términos: no eres válido. Eres un pecador. Estás sucio. Perteneces a una casta inferior. No estás iluminado. Por supuesto, la solución es siempre la misma: entregarte a la voluntad de una autoridad externa. Renuncia a tu poder. Cree que no eres suficiente. Sigue sus normas y sus procedimientos. Vive con miedo durante el resto de tu vida, y ten la esperanza que al final todo salga bien.
Cuando practicas la fe en lugar de vivir conscientemente, vives bajo un manto de miedo. Finalmente el manto se convierte en algo habitual, tanto que hasta te olvidas de que está ahí. Es muy triste cuando alcanzas el punto en el que ni siquiera puedes recordar cómo se siente ejercer la libertad creativa sobre tu vida.
La fe es un sustituto cobarde del coraje. También es una gran estrategia de marketing, si eres el que controla la fe. Si tienes miedo o no estás dispuesto a asumir la responsabilidad total sobre tu vida, encajas perfectamente con la religión.
El miedo en una parte de tu vida se extiende inevitablemente al resto de las partes – no puedes meterlo en compartimentos. Si estás frustrado porque estás demasiado asustado como para perseguir tus sueños, para hablar con gente del sexo opuesto, para defenderte, etc., entonces un buen punto de partida es expulsar de tu vida todos los sinsentidos de la religión. No dejes que el miedo encuentre un punto de apoyo en ti.
Deja de reconfortarte tragándote toda la basura religiosa. Si realmente necesitas algo en lo que creer, entonces cree en tu propio potencial. Deposita tu confianza en tu intelecto. Deja de renunciar a tu poder.
Manda a paseo la seguridad de los números. Sólo porque mucha gente crea cosas estúpidas no hace que deje de ser estúpido. Sólo quiere decir que la estupidez es popular en este planeta. Cuando la gente tiene miedo, se cree cualquier cosa para que le consuele, incluido el bastión de estupideces conocido como religión.
Se han respetado todos los derechos de autor:  De http://stevepavlina.es/

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