ATAQUE A VENEZUELA NO ES SÓLO POR EL PETRÓLEO; ESTO ES MUCHO MÁS GRANDE. TODA LATINOAMÉRICA DEBE ESTAR ALERTA.
El Embajador* de Venezuela en Chile, asegura que ataque a Venezuela no es sólo por el petróleo; esto es mucho más grande y toda Latinoamérica debe estar alerta.
*El embajador en Chile de la República Bolivariana de Venezuela, Arévalo Méndez Romero, general de brigada (r), fue compañero de Hugo Chávez en la Academia Militar. En 1975 ambos egresaron en la segunda promoción Simón Bolívar, que ha hecho historia en ese país. Arévalo Méndez hizo además cursos en Brasil, fue profesor de la Academia Militar y cumplió diversas misiones militares en la zona fronteriza. Chávez, que en 1999 inició su primer periodo presidencial, lo llamó para desempeñarse como su secretario privado.
En el marco de un encuentro tuvimos
la posibilidad de tener una breve charla con el embajador de Venezuela en
Chile, Arévalo Méndez, aquí no se trata de apoyar o no a un gobierno y repetir
como loros lo que muchos quisieran escuchar, por lo tanto llevaremos a ustedes
a leer lo que dijo una persona que vive en carne propia y sabe de lo que habla.
El diplomático, que es un académico
muy formado, nos contó allí su visión de la situación venezolana. De todas las
cosas que dijo, hubo una en particular que rompió con algunos de los esquemas,
lo cual nos hizo pensar y lo queremos compartir.
A partir de nuestras preguntas nos
dijo que los intentos golpistas en Venezuela no tenían que ver únicamente con
el petróleo (veníamos de las “guarimbas” de 2014 y todavía faltaban las de
2017). Que había muchas más razones. Se preguntó retóricamente ¿cuánto vale en
precio de mercado Telesur? por ejemplo. Y yo agrego ¿cuánto valdrá
políticamente para las grandes corporaciones mediáticas silenciar esa voz
disidente? Además, explicaba el embajador que la banca venezolana está
mayoritariamente en manos del Estado, al igual que los servicios de luz, gas y
agua. Así como las empresas siderúrgicas y del aluminio. Es decir: todo un
oasis virgen para la voracidad privatista de las grandes corporaciones
multinacionales que controlan esos sectores.
En ese momento nos dijo que PDVSA
tendría un valor en activos por 2 billones de dólares. Una de las primeras
acciones que la prensa le atribuyó al autoproclamado Guaidó es que iba a
renovar la directiva de la empresa “Citgo Petroleum”, filial de PDVSA en
Estados Unidos y “uno de los principales activos de la industria fuera de las
fronteras”. Además, sostenían que ya tiene programado sancionar una nueva “Ley
Nacional de Hidrocarburos” que establece términos “fiscales y contractuales
FLEXIBLES” [1] (no sé si les suena este término).
Antes de Chávez, PDVSA se comandaba
desde una computadora central que estaba en Miami. Cambiar esa situación le
costó sabotajes, lock out y un golpe de Estado que duró 47 horas (también
promovido desde EEUU). Seguramente, una de las primeras cosas que sucederá si
triunfa el “restablecimiento democrático” comandado por Trump, será volver a
poner en funcionamiento ese comando de Miami.
El diplomático nos contó además que
Aznar y el Rey de España se habían enojado con Chávez cuando éste había
decidido sacar a las pesqueras comerciales del Caribe Venezolano
(mayoritariamente españolas), que estaban devastando los recursos. Había
beneficiado, en cambio, a los pescadores artesanales, y recuperado la soberanía
ictícola del país.
Como si fuera poco, en Venezuela
está prohibida la siembra con transgénicos. Es muy triste que Bayer-Monsanto,
Dupont, Novartis, que se cuentan entre las corporaciones más poderosas del
planeta, no pueden hacer florecer los frutos podridos del agro negocio, por
culpa de la feroz “dictadura”.
Por otro lado, la República Bolivariana
no le compra más armas ni pertrechos militares a EEUU o Francia, como solía
hacer. En cambio las adquiere en Rusia y China. El Complejo Industrial Militar
gobierna Norteamérica desde la salida de la 2º guerra mundial, como lo advirtió
el mismo presidente Dwight Eisenhower,
al terminar su mandato en 1961. Ni comercial, ni geopolíticamente pueden estar
contentos los amos y señores de la guerra con esta situación.
Finalmente, Venezuela tiene las
mayores reservas de petróleo comprobadas del mundo, mientras que Estados Unidos
es el principal consumidor de ese recurso…
Como verán, las grandes
corporaciones pueden llegar a tener mucho por ganar, flexibilizar, privatizar,
saquear…
Por eso nos ¿En serio les preocupa
la democracia?
¿En serio están diciendo que la
democracia va a “retornar” a Venezuela de la mano del racista, misógino, rey
mundial de la intolerancia y apologeta de la supremacía blanca? El que cerró
por dos meses el gobierno porque no le aprueban su muro medieval, donde
encarcelan niñas y niños migrantes ¿Esa bestia, junto al pinochetista Piñera,
el Pro-cesista Macri, y el fascista de Bolsonaro son los paladines de la
democracia?
Permítanos que riamos un poco… o
llore.
Ya pasó el siglo XX y los primeros
años del XXI. No hace falta ser historiador para saber lo que ha sucedido
después de cada intervención yanqui. Tampoco hace falta ser constitucionalista
para darse cuenta que un presidente no se nombra por twitter (¡desde EEUU!) ni
se juramenta en un palco callejero. Ni un politólogo para saber que la
democracia en la Casa Blanca se mide según cuán cerca del suelo estén las
rodillas de un gobierno. Una ecuación muy simple: mientras más postrado a sus
intereses, más demócrata.
Después de la crisis global de 2008
se ha iniciado una ofensiva brutal sobre nuestros pueblos. En julio de 2008 los
yanquis rehabilitaron la Cuarta Flota (responsable de operaciones en el Caribe,
América Central y del Sur), mientras que se ha ampliado la presencia de bases
militares: los informes sostienen que ya habría 76 bases militares de EE.UU. y
la OTAN. Desde entonces se han producido varios episodios que atentan contra la
democracia. En 2009 los yanquis propiciaron un golpe de Estado en Honduras, en
2012 hubo un golpe parlamentario contra el presidente Lugo en Paraguay, en 2015
la derecha logró destituir a Dilma a través de “impechment” y el año pasado
encarcelaron a Lula, para que no pueda presentarse a elecciones. Facilitando el
ascenso de Bolsonaro. Por mencionar los episodios más significativos.
Se trata de esfuerzos brutales que
buscan destruir la soberanía de los países latinoamericanos y que pretenden
profundizar el saqueo: por las “buenas”, con ayuda de los medios y el poder
judicial… o por las malas.
Por eso nadie en Nuestra América
puede ser imparcial ante lo que está sucediendo. Discutir sobre el gobierno de
Maduro no es el eje del debate. Sus problemas y contradicciones (que las hay y
son grandes) las deberá resolver el pueblo venezolano.
El tema central hoy es la paz, la
estabilidad, la democracia (en serio), la soberanía y la autodeterminación.
Frente a la injerencia, la colonia y el saqueo.
*¡Fuera yanquis de América Latina!*
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